Ya tenemos una ley para cuidar a las personas autistas, ahora hagamos entre todos que se cumpla
Ahí está él, con una capa roja, volando bajito de aquí para allá. Tiene siete años, se llama Pedro y hoy es un día histórico para él, para su mamá Adriana y para todas y todos. Porque por unanimidad, diputadas y diputados del Congreso Yucatán aprobaron la Ley para la Atención y Protección de las Personas Autistas. Este un un paso enorme porque esta ley tiene la premisa de atender la condición del autismo de forma integral en la salud, educación, aspecto laboral y de familia y cuidadores. Y hasta existirá un Centro Estatal para el Autismo. Como sabes, para llegar a la ley se realizaron foros de consulta para hacer escucha activa de las necesidades de la comunidad con personas autistas y todos las fuerzas parlamentarias se unieron y esto no es un dato menor. Este video empieza con Irusay, quien vino de Chocholá con su nenita Karla y termina con mamá Adriana y Pedro, quien cuando se aprobó la ley gritó con todas sus ganas: ¡Viva el autismo!
Era bola cantada y el ambiente que se vivía era de esa ansiedad adrenalínica mezclada con felicidad que antecede a una buena noticia. Grandes y chicos, personas con la condición de autismo y personas que no, coparon el Congreso de Yucatán para ser jueces y parte de una votación que todas y todos sabíamos que seria positiva.
Y la buena noticia llegó: Por unanimidad, las y los legisladores votaron a favor de la Ley para la Atención y Protección de las Personas Autistas. Y todos aplaudimos revoleando las manos y Pedro, un néné de siete años vestido con capa roja, gritó voz y en cuello: ¡Viva el autismo! ¡Y viva mi mamá que es muy cariñosa!” y todas y todos lo vitoreamos. La nueva ley tiene 180 días para entrar en vigor.

Antes de la votación, subieron al estrado las y los diputados que más se movieron para que esta ley sea una realidad. Clara Rosales de Morena fue una de ellos e hizo hincapié en que esta ley rompe paradigmas históricos al reconocer con dignidad a las personas autistas, dejando en claro que no es una enfermedad (es una condición) y nunca debe corregirse ni ocultarse, sino que debe debe ser una condición comprendida, respetada e incluida.
“Esta ley nombra con dignidad y coloca en el centro a las personas, no a los prejuicios”, remarcó Clara.
Y recordó que la ley beneficiará a niñas, niños, jóvenes y personas adultas autistas, a madres y padres que durante años buscaron diagnósticos oportunos, a quienes enfrentaron discriminación en escuelas, centros laborales y espacios públicos; y a quienes cuidan, acompañan y sostienen.
También dijo que la ley sienta las bases para la creación del Primer Centro Estatal para la Atención del Autismo, uno de los proyectos estratégicos del Gobierno del Renacimiento Maya, que brindará atención integral, terapias especializadas, acompañamiento psicológico y espacios de sensibilización social.
Otro diputado comprometido con esta iniciativa es el panista David Valdéz, quien fue el que más se acercó a las familias con integrantes con el espectro autista y hoy todas y todos celebraron con él este logro. Para el legislador la aprobación de la ley representa el inicio del saldo de una deuda histórica con la comunidad autista, luego de años de lucha, exigencia social y acompañamiento ciudadano.
“Desde que comenzamos este camino nos organizamos, escuchamos, aprendimos y caminamos junto a la comunidad”, expresó y reconoció que el proceso no fue sencillo, pues durante años el tema había quedado limitado a foros y discusiones sin lograr traducirse en una ley. Sin embargo, subrayó que la constancia de la comunidad autista y el acompañamiento permanente permitieron que la iniciativa avanzara hasta convertirse en una realidad.
EL INICIO DEL RETO: SU CORRECTA APLICACIÓN ¿Y EL PRESUPUESTO?
El diputado destacó que la aprobación de la ley no r epresenta un punto final, sino el inicio del reto más importante: su correcta aplicación. La legislación contempla acciones en materia de salud, educación, inclusión laboral y atención social, entre ellas la capacitación y supervisión obligatoria en escuelas, apoyos y terapias para cuidadores, oportunidades laborales para personas adultas con autismo y la realización de un censo estatal que permita dimensionar las necesidades reales de esta población.
Por su parte, la diputada Clarissa Acosta de Movimiento Ciudadano, otra legisladora comprometida con la iniciativa de ley, celebró como sus compañeros la unión de fuerzas políticas para lograr que la ley sea una realidad y resaltó el trabajo amoroso y constante de mamás, papás, cuidadoras y cuidadores.
Larissa también hizo especial hincapié en el tema del presupuesto para que pueda ser efectiva. “Antes de aprobar el dIctamen, propuse que se destinara el 0.3% del presupuesto para atender estas necesidades, pero no se aceptó la propuesta y esto deja claro el camino que falta: No podemos depender de un gobierno que quiera ayudar a las personas autistas y debemos ponerlo en la ley”, remarcó.
También subió a la tribuna el diputado priísta Gaspar Quintal, quien reconoció la necesidad de esta ley en Yucatán para que asegure servicios reales y una estructura operativa que mediante capacitación recursos suficientes y mecanismos de evaluación permitan una mayor inclusión y por consiguiente una vida digna y plena para todas las personas autistas, dijo el legislador. E hizo un reconocimiento al trabajo de las Comisiones Unidas de Salud y Seguridad Social y de Desarrollo Humano e Inclusión de los grupos en situación de vulnerabilidad por el compromiso y la apertura en la realización de los espacios de escucha ciudadana.
Las familias presentes festejaron hoy con un signo de infinito que hicieron en la entrada del Congreso de Yucatán. Ahora toca esperar los 180 días y vigilar, entre todas y todos, que la ley sea sea una realidad.-Cecilia García Olivieri.