Conviértete en Catrina y participa en el desfile a puro neón y cempasúchil
El asfalto meridano pierde su gris cotidiano cuando ellas la toman. Sus rostros pintados son lienzos de calaveras sonrientes que te miran fijamente y te desarman. No hay miedo, hay un misticismo eléctrico que te eriza la piel, e conectan con los que ya no están y te dan ganas…