Se despiden de Casa Otoch para volver a sus hogares, en un retorno seguro y responsable
Tienen entre dos y 17 años y luego de haber sido separados de sus hogares y de estar bajo la tutela del Gobierno del Estado en Casa Otoch, estas infancias y adolescencias regresan con sus familias o con redes de cuidado familiar luego de un proceso integral y exitoso. El DIF Yucatán los acompaño en este egreso, pasen y lean:
El Gobierno del Estado, a través del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF Yucatán), realizó en Casa Otoch una ceremonia de restitución de derechos en la que 10 niñas, niños y adolescentes que estuvieron temporalmente bajo resguardo institucional, regresaron con sus familias de origen o con redes de cuidado familiar.
La ceremonia, presidida por la presidenta del DIF Yucatán Wendy Yamile Méndez Naal, contó con la presencia del gobernador Joaquín Díaz Mena; la directora general del DIF Yucatán, Shirley Castillo Sánchez; el director de Casa Otoch, Walter Mena González, y el procurador de Protección para Niñas, Niños y Adolescentes del Estado, Francisco Javier Santos Mendoza Aguilar. Todos ellos atestiguaron el inicio de una nueva etapa para estos menores, hoy reintegrados a un ambiente familiar fortalecido.
Durante su mensaje, la presidenta del DIF destacó que cada egreso representa el resultado de un trabajo interinstitucional constante, sensible y profundamente comprometido con la infancia.
“Hoy es un día muy especial para todas y todos en Casa Otoch. Estas niñas, niños y adolescentes regresan a una red familiar que ha sido acompañada, fortalecida y preparada para recibirlos, cuidarlos y guiarlos. Su regreso no es solo un cierre; es la confirmación de que el amor, la protección y el esfuerzo compartido transforman vidas”, expresó.
Agregó que el objetivo final del DIF nunca es la permanencia prolongada en un centro de asistencia, sino la reconstrucción del vínculo familiar cuando ello es posible y seguro, restableciendo el derecho fundamental de cada menor a crecer en un hogar que le brinde estabilidad, afecto y oportunidades.
En su intervención, el gobernador Díaz Mena destacó la trascendencia de este acto, al señalar que la reintegración familiar de niñas, niños y adolescentes es una de las expresiones más sensibles del trabajo del Gobierno del Estado.


Enfatizó que “un niño que vuelve a casa es una victoria del amor, de la vida y de la esperanza”, y que el retorno de las y los menores a su núcleo familiar es motivo de profunda alegría para Yucatán.
Resaltó que las familias que hoy reciben nuevamente a sus hijas e hijos asumen un acto de amor y responsabilidad, compromiso que el Gobierno del Estado acompañará de manera cercana, reiterando que “todo Yucatán será esa casa grande que ellos siempre han querido”. Asimismo, agradeció al equipo del DIF Yucatán, al personal de Casa Otoch y a la Procuraduría de Protección por su labor dedicada, a la que calificó como “una misión de amor que transforma vidas”.
El director de Casa Otoch, Walter Mena González, explicó que estos egresos representan la culminación de procesos de intervención social, psicológica y jurídica que garantizan la seguridad y el interés superior de la niñez.
Por su parte, el procurador de Protección para Niñas, Niños y Adolescentes del Estado, Francisco Javier Santos Mendoza Aguilar, destacó que el acompañamiento a las familias ha sido clave para asegurar que cada niña, niño o adolescente regrese a un entorno adecuado, en cumplimiento de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y de los protocolos del Sistema Nacional DIF.


Los egresos de este día corresponden a menores de entre 2 y 17 años que, tras un periodo de atención integral, lograron reencontrarse con familiares directos o redes familiares ampliadas. Ninguna restitución se realiza sin una evaluación exhaustiva de las condiciones emocionales, sociales y jurídicas que garanticen que el retorno sea seguro, estable y benéfico para el desarrollo de cada menor.
Durante su mensaje, la Mtra. Wendy Méndez Naal reconoció a las y los profesionales de Casa Otoch por su dedicación diaria, así como a las familias que abrieron nuevamente sus puertas a las infancias y adolescencias.
“Hoy ustedes reciben no solo a una niña o un niño, sino a una historia que sigue escribiéndose. Su amor, su paciencia y su compromiso son ahora el hogar donde continuará este renacer con amor”. Con este acto, Yucatán reafirma su compromiso de trabajar por un estado donde cada niña, niño y adolescente pueda vivir en un entorno amoroso, seguro y lleno de oportunidades.
La restitución de derechos y el regreso a casa son el reflejo más claro de una política social que pone a las personas en el centro y que entiende que el bienestar se construye con cercanía, responsabilidad y un profundo sentido humano.