Relato de una noche entre cerdos, fin del mundo y pastel de foch
Con una mirada de 180 grados y entre pintura, escultura, grabados, vídeos, pastel de foch y una performance bien lúdica, anoche la Secretaría de la Cultura y las Artes abrió la puerta del Centro de Artes Visuales (CAV) para que vivamos la experiencia inmersiva de “Una Noche de Artes Vivas”, con el talento a flor de piel de artistas emergentes y con trayectoria, todas y todos haciendo presente e historia del arte yucateco.
Con sus naranjas y ocres en esculturas abstractas con referencias mayas, Juan Pablo Mier y Terán nos regala un lenguaje escultórico orgánico, contemporáneo y con mucha memoria cultural.
Yael de Gorostegui navega una ola de identidad, calor yucateco, realidad que te lanza a la cara y claro, critica social… Todo atravesado por un pastel de foch con la bandera yucateca. Me encantó su propuesta.
Maru Fitzmaurice nos recibe con globos de colores y la sensación bucólica de un fraccionamiento meridano a a hora de la siesta (los colores de las fotografías me llevaron a ese momento) y nos invita a repensar cómo nos atraviesa un paisaje compartido.
Gabriel Quintal fue de mis preferidos, con sus fotografías jugadas entre cerdos, sus superhéroes cubiertos con parafina y una escultura grandota que vomita jícaras y que me recordó a una película muy bizarra y aterradora de una morsa. Me encantó.
De las salas de “Da burn Gallery”, me gustó la de obra quemada y exhibida entre cenizas.
Por cierto, la gente disfrutó con creces de la performance “El que perdió su silla”, de Juan Cardeña, sin duda fue un éxito en la exposición.
Vengan a vivir estas muestras de arte, estarán hasta fines de mayo para todas y todos, con entrada libre y gratuita. El CAV está sobre la calle 60, frente al parque de Santa Ana y te esperan de 11 am a 7 pm., de martes a domingo. Sin duda es un gran plan para hacer en estas vacaciones.-Cecilia García Olivieri.