Infancias en procesos de justicia familiar: «Urge visibilizar y valorar la voz de la niñez»
El camino es largo y, aunque se ha avanzado, en pleno 2025 continúa el problema recurrente en los sistemas judiciales, cuando los testimonios de ciertos grupos -como mujeres o niños- son marginados o considerados poco fiables. Y esto lo dejó expuesto un estudio que se realizó a finales de 2024, con la participación de 33 niñas, niños y adolescentes, quienes acudieron a audiencias reservadas en el Poder Judicial del Estado. Aquí los resultados que presentó la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady) y ojalá sirva para cambiar la situación a favor de nuestras infancias:
Las entrevistas revelaron tanto los desafíos como las oportunidades de mejorar los procedimientos de escucha en casos relacionados con guarda, custodia, régimen de convivencia y pensión alimenticia. Los resultados de este estudio que se llamó “Participación Informada y sensible de niñas y niños en el proceso de acceso a la Justicia Familiar”, se presentaron en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) y la investigación fue desarrollada en colaboración con el Poder Judicial del Estado de Yucatán y el Centro de Estudios Constitucionales de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
El evento contó con la presencia de Carlos Alberto Estrada Pinto, rector de la UADY; la Dra. Minerva Zapata Denis, directora de la Facultad de Derecho; Jesús Esteban Sosa Cha, director de la Facultad de Psicología; así como especialistas, magistrados y representantes del Poder Judicial.
Durante la presentación, Nicolás Espejo Yaksic, investigador del Centro de Estudios Constitucionales de la SCJN, destacó que el estudio pone de relieve un problema recurrente en los sistemas judiciales: la injusticia testimonial y epistémica. Esto ocurre cuando los testimonios de ciertos grupos, como mujeres o niños, son marginados o considerados poco confiables.
“Hace 30 años, por ejemplo, la noción de acoso sexual no existía en el derecho. Hoy, gracias a los testimonios de mujeres, se construyó un concepto que otorga justicia hermenéutica. Lo mismo debemos hacer con las voces de la niñez”, subrayó.
Espejo explicó que, aunque suele asumirse que los niños pequeños no tienen capacidad para emitir juicios o aportar información valiosa, múltiples estudios etnográficos demuestran lo contrario, especialmente en contextos médicos complejos como el tratamiento de enfermedades crónicas. Reconocer su experiencia y perspectiva es clave para una justicia más justa y cercana a la realidad.
El estudio también retoma evidencia comparada con investigaciones realizadas en otros países, donde se identifican cuatro aspectos que los niños valoran en los procesos judiciales: Ser escuchados y expresar libremente lo que piensan y sienten; recibir explicaciones claras sobre lo que ocurre en cada etapa del proceso; contar con apoyo especializado y familiar durante el procedimiento y un espacio físico amigable y adecuado, que reduzca la ansiedad y facilite la participación.
Por su parte, la Dra. Reina Faride Peña Castillo, académica de la UADY y responsable institucional de la Agenda de Niñez y Adolescencia, resaltó que este trabajo es un ejercicio de confianza entre diversas instituciones y representa un paso importante hacia una “justicia amigable” con niñas, niños y adolescentes.
“No podemos hablar de perspectiva de género, derechos humanos o protección integral sin visibilizar y valorar la voz de la niñez”, afirmó.
El estudio se llevó a cabo a finales de 2024, con la participación de 33 niñas, niños y adolescentes que acudieron a audiencias reservadas en el Poder Judicial del Estado. Las entrevistas revelaron tanto los desafíos como las oportunidades de mejorar los procedimientos de escucha en casos relacionados con guarda, custodia, régimen de convivencia y pensión alimenticia.