«Ecos»… De barro: Raymundo Martín hace hablar de nuevo al mundo maya
Hay historias que no se quedan quietas. Se esconden en el barro, esperan cientos de años y un día vuelven a aparecer en las manos de alguien que sabe escucharlas, interpretarlas.
Eso sucede con “Ecos”, la nueva exposición del artista yucateco Raymundo Martín, quien toma otra vez como punto de partida la cerámica prehispánica maya para crear 21 piezas que miran al pasado, pero definitivamente no se quedan ahí.
Originario de Muna y formado entre los saberes de una familia alfarera, Raymundo conoce el barro desde niño. Aprendió de su papá Rodrigo (con quien ahora elabora la réplica de la Estela 18 de Uxmal) y hoy convierte esa herencia en una búsqueda propia, utilizando técnicas tradicionales como el torneado, el modelado, el estucado y los pigmentos minerales.
Su sello está también en el k’ankab, esa tierra rojiza característica del sur de Yucatán que le da a sus piezas una apariencia cálida, casi como si acabaran de salir de otro tiempo.
Pero hay algo aún más sobresaliente en el arte de Raymundo: esto no es copiar por copiar.
Como explica el curador Rafael Pérez y Pérez, las piezas de Raymundo pueden partir de objetos antiguos, pero incorporan variaciones, destreza y decisiones propias del artista. Son réplicas que dan continuidad a una tradición y, al mismo tiempo, abren espacio para una nueva mirada.
Y esa mirada aparece entre jaguares, serpientes, guacamayas, gobernantes, dioses del maíz, animales antropomorfos y escenas inspiradas en el imaginario maya.
Una de las piezas que más quiere Raymundo representa el sacrificio del bebé jaguar. Hay otras que muestran mujeres con serpientes, personajes entronados y animales que alguna vez fueron símbolos de poder y deidades.
El resultado es un diálogo empoderado entre dos tiempos: la historia que conocemos y el artista que todavía tiene cosas que decir sobre ella.
“Ecos” es, justamente, eso: la memoria haciendo ruido otra vez.
Y hay una buena noticia: Raymundo donará dos de sus obras al acervo del Museo de la Ciudad, para que su trabajo también se quede como parte de la memoria artística de Mérida.
La muestra puede visitarse con entrada libre en la planta baja del Museo de la Ciudad: de martes a viernes, de 9 am a 6 pm, y sábados y domingos, de 9 am a 2 pm.
Vayan a verla. Hay barro, historia, animales, memoria y muchísimo talento joven. Y, sobre todo, hay un artista que demuestra que mirar hacia atrás también puede ser una manera de imaginar lo que viene.-Ceci García Olivieri.