«Yo sé que me voy a curar el cáncer»
Las infancias que viven el cáncer tienen algo en la mirada que conmueve desde la resiliencia. Los ojos se ven cansados, la mirada tiene miedo porque se enfrenta a un dolor que cambia la vida en 180 grados y hace crecer de golpe. Pero, a la vez, esos ojitos lanzan un brillo de fortaleza y grandeza que te atraviesan cuando te miran. Así es la mirada hoy de Adolfo, un nené de 12 de Chemax quien sabe que tiene una enfermedad “un poquito grave”, me cuenta y tiene la certeza de que se va a curar pronto. Lo gritan sus ojos. Pasen y lean:
Lo encontré en el área de juegos de el albergue de Amanc Yucatán. Ahí estaba él, Adolfo -Chavo, para la familia-, junto a su mamá Rufina y su papá José. Los encontré a los tres platicando en maya y, en el marco del Día Internacional del Cáncer Infantil que el mundo conmemora hoy, los tres amablemente platicaron conmigo sobre la experiencia que como familia les toca vivir desde noviembre pasado, cuando a Chavo -ese chico lleno de energía, que le gusta ver películas, jugar Roblox y andar en bici- le diagnosticaron leucemia linfoblástica aguda, uno tipo de cáncer bastante común en infancias y adolescencias.
Los encontré como les decía en el albergue de Amanc Yucatán, esta asociación amorosa, empática y compasiva que desde hace más de dos décadas brinda atención integral a infancias, adolescencias y sus familias que atraviesan un diagnóstico de cáncer y necesitan apoya y contención.
Cerquita del Hospital O’Horán, donde los nenés como Adolfo reciben tratamiento, el albergue de Amanc atiende a la fecha a 290 chicos con casos activos de cáncer y hay 12 habitaciones ocupadas en este espacio, donde las niñas, niños y adolescentes y sus familias reciben hospedaje, alimentos, apoyo en medicamentos, traslados y estudios, además de atención psicológica, entre otros.


Rufina y Juan José acompañan hoy a Adolfo, quien terminó una sesión de quimioterapias y ya se regresan a Chemax para volver a control el 21 de febrero. Están animados, contentos y llenos de fe. Así me lo dice Juan José: “Mi hijo se está curando ya. En un momento llegué a pensar si va a morir, pero gracias a Dios ahorita ya se está curando”, me explica y Rufina lo mira y asiente. Adolfo también mira a su papá mientras habla de él y entonces le pregunto si le explicaron qué enfermedad tenía y cómo se iba a curar y me contesta, tímido:
“Me dijeron que es una enfermedad un poquito grave, pero que con tratamiento de quimioterapias se cura y yo sé que me voy a curar el cáncer”, remarca.
Rufina me cuenta que en noviembre pasado consultaron a una doctora en Chemax porque su nené estaba cansado, no quería comer, vomitaba, lo dolían los huesos y tenía calentura. “La doctora me dijo que mi hijo estaba grave y nos trasladaron al Hospital O’Horán. Le hicieron estudios y ahí saltó que tenía leucemia”, relata mamá Rufina.



Con esta quimio concluida ahora, el regreso a Chemax para ver al resto de la familia es un sueño hecho realidad para los tres. “Estamos agradecidos con la atención que tenemos aquí en Amanc y el 21 regresaremos. Pero ahora esperamos volver a casa para ver a nuestras hijas que allí nos esperan”, comparte Rufina con una gran sonrisa.
El cáncer infantil tiene muchas probabilidades de curarse y para eso la detección y el diagnósticos oportunos son claves. Por eso es fundamental estar atentos a los síntomas que puedan presentar las y los nenés y la consulta médica es el paso inmediato a seguir.
Desde Amanc Yucatán y en el marco del Día Internacional del Cáncer Infantil, el médico oncólogo pediátrico Pablo González Montalvo -quien labora en el Hospital O’Horán- nos comparte que actualmente existen en el nosocomio 78 tratamientos activos y que no son más que antes, sino que hoy día se visibiliza más el cáncer infantil y eso es un paso adelante para la detección, diagnóstico y tratamiento oportunos.
“Tenemos que cambiar la forma de percibir la realidad porque el cáncer infantil no es una sentencia, es una enfermedad que, con tratamiento, tiene muy buenas probabilidades de terminar en una historia feliz. Hay que cambiar el miedo por la vida”, concluye.
Si quieres apoyar a Amanc Yucatán o a Sueños de Ángel -otra asociación que apoya incansablemente a nenés con cáncer, ingresa a:
https://amancyucatan.org y a las redes de @suenosdeangelac , esperan nuestra ayuda.-Cecilia García Olivieri.
(En la imagen de portada, Adolfo con mamá Rufina y papá Juan José).