Un buen día de pulpo maya que nos dejó a todos contentos
No sé si me los encontraré otra vez en mi vida, pero ellos tres hicieron que yo me amalgame un poquito más a Yucatán. Porque Hay situaciones y momentos -grandes o chiquitos- que me unen más a esta tierra que no me vio nacer, pero que cada vez siento más mía.
Y este fin de semana aprendí de mar, trabajo, resiliencia, familia, amor y despedidas, todo esto desde Telchac Puerto. Tuve la fortuna de reencontrarme con mi hermana Sole que vino a visitarme luego de no vernos por ocho años y juntas y con mis hijos, desde las playas yucatecas, pudimos ver cómo una familia de pescadores se gana el sustento en plena temporada de pulpo.
Fue emocionante y fuerte para mi porque, desde el barco Tiburón Blanco, los Marrufo Cetina (tío Alber, sobrina Shirley y sobrino Aarón) nos compartieron un pedazo de su vida y eso para mi no tiene precio… Y aquí se las comparto a ustedes: así se pesca el pulpo rosa maya, un buen día de pesca.
Esta tierra está llena de gente maravillosa, que hacen de Yucatán un lugar donde nos sentimos privilegiados de ser y estar.-Cecilia García Olivieri.