Relato del «parto natural» de la noble jícama, de la tierra a nuestras manos
Machete en mano y el pensamiento recurrente de esas dos palabras que, en acción, me llevarían al éxito: Palanca y tracción. Así, en el medio del campo yucateco y rodeada de una vegetación bajita, las flores púrpuras nos indicaron dónde estaban las jícamas listas para ver la luz del día. Y hacia allí fuimos, donde la tierra estaba un poco abierta, como invitando a hundir el machete. Y eso hice, bajo la mirada sonriente (Sí, hay ojos que sonríen), del profesor, productor y empresario turístico Adolfo Rodríguez, quien desde su natal Maxcanú, hoy me enseñó a cosechar jícama. Aquí te cuento cómo fue que este tubérculo noble, fresco, rico y sano brotó de la tierra a mis manos y cómo podrás vivir tú también esta experiencia el sábado 15 y domingo 16 próximos, en el marco de la sexta edición del Festival de la Jícama, por supuesto en Maxcanú:
Maxcanú tiene una vibra distinta, poderosa. Es un municipio de Mérida que está a poco más de una hora de la capital yucateca y su geografía ya se muestra diferente al resto del estado porque tiene una elevación, como una montaña chiquita. Maxcanú mira desde otro lado, uno más alto.
Tiene sitios arqueológicos, grutas, mucha naturaleza a flor de piel, abejas meliponas, gente amable y trabajadora, una iglesia hermosa, grandota y color ocre y muchas jícamas. Sí, ese tubérculo delicioso, fresco, sano, noble y que, de sólo pensarlo, se te hace agua la boca por probarlo con limón o chamoy.
Y hoy aprendí otra forma de llamar a la jícama: le dicen “la manzana de la tierra” y le va tan bien el nombre que a los hechos me remito. Hoy, por primera vez en mi vida, en una parcela donde se cultivó jícama hace pocos meses, con mis propias manos coseché una: la desenterré, le sacudí la tierra, la pelé y le di un mordisco, como si fuera una manzana. Y las papilas gustativas me estallaron de sabor y sentí que este momento de cosecha no me lo olvidaré nunca más en mi vida.
PARIR LA JÍCAMA
Bajo las instrucciones del profesor productor y empresario turístico Adolfo Rodríguez, lentamente hundí el machete en la tierra oscura y agrietada, donde las plantas bajitas tenían flores moradas (“ese es el indicador para cosechar”, explica el profe).
Lentamente hice palanca una y otra y otra vez. Desenterré el machete y lo volví a hundir y así varias veces hasta que algo me indicó que era la hora de hacer tracción para tirar de la planta. Y eso hice… Y de la tierra salió la jícama, como un parto natural… Fue una sensación grandiosa y lo sentí realmente como un nacimiento, aunque el tubérculo no lloró, a mi me dieron ganas de lagrimear de la emoción.
Esta misma actividad de contacto con la tierra, el entorno, la naturaleza y la vida la podrás hacer el sábado 15 y domingo 16 próximos, en la sexta edición del Festival de la Jícama, que te espera en el parque principal de Maxcanú con una gran muestra gastronómica y otras actividades culturales y recreativas, además de stands de artesanías que no te puedes perder.
Vas a degustar la jícama -crujiente, acuosa, dulce pero no tanto de miles de formas: pibil, en flan, en xec, en sanguchón, en galletas, en licor, en empanaditas, en horchata, en almíbar y muchos otras formas más…
Este festival es una iniciativa comunitaria del Colectivo “La Tierra de la Jícama”, cuenta con el apoyo del Gobierno del Estado y vale la pena que vayamos a apoyarla. Contará con 85 stands de productores, artesanos y emprendedores y habrá, además de las muestras gastronómicas, rodada jicamera, bailes populares, además del tradicional concurso de “La jícama más grande”.
Si te interesa ser parte del tour para visitar las parcelas que están cerca de las grutas de Oxkintok, no dudes en contactar al profe Adolfo Rodríguez al teléfono 9999062536, el recorrido incluye la visita a Casa Rural Maxcanú , con la degustación de refrescante horchata, vinos de jícama y una visita a vuelo de pájaro de la galería de arte y el jardín botánico.
Y por favor, tengan en el radar a Xec Restaurante, un espacio que abrirá sus puertas a fines de este mes y que te volará las papilas gustativas con sus increíbles platillos. El cerebro, las manos y el corazón del lugar son del chef José Rodriguez, organizador del Festival de la Jícama. Hoy, nos invitó a una degustación de sus platillos, con sabores increíbles y súper creativos, todo a base de jícama. El lugar está genial y promete también una gran variedad de platillos yucatecos con su toque de fusión y mixología. No te lo pierdas.
Ah, y sigan en redes al Colectivo «La Tierra de la Jícama» para seguir todas las últimas novedades del festival que se viene le próximo fin de semana.-Cecilia Garcia Olivieri.