Relato de La Noche Blanca más multitudinaria, que encantó almas al ritmo de un violín
Ahí estoy yo: Recorriendo más de 5 kilómetros de arte y cultura, cruzándome con miles y miles de almas grandes y chiquitas, que tomaron el corazón de la capital yucateca de la Ermita de Santa Isabel hasta el Paseo de Montejo, atravesándonos con música, baile, pintura, sabores de aquí y de allá, videomapping, esculturas, diversidad, emprendimientos y mucho más…
A ojo de buen cubero y sin temor a equivocarme (cuando escribo esto aún no hay cifras oficiales) te digo que, luego de recorrer caminando los 5 kms de la Ermita a Paseo de Montejo), La Noche Blanca de anoche -que organiza el Ayuntamiento de Mérida- fue la más multitudinaria y multifacética de todas y que, en su 20 aniversario, llegó a nuestras vidas para mostrarnos que este tipo de acciones culturales hacen bien al alma y lo que vives lo atesoras para siempre en dos lugares claves de tu cerebro y corazón.
Y así, La Noche Blanca se hace “Tu Noche Blanca” y la mía terminó en el Parque de Santa Ana con la música envolvente de Selectro On, comandada por un violín eléctrico que nos encantó a todas y todos, como ese flautista de Hamelin… Aquí te comparto mi crónica.
Y sí, ya sé que no estamos en la ciudad alemana de Hamelin (donde seguro hace menos calor que aquí), ni Danny Padilla toca la flauta, ni somos ratas ahogadas en el río Weser ni niñeces desaparecidas detrás de una música mágica. Sin embargo y salvando las distancias, grandes y chicos resultamos anoche “encantados” con y por la música de Electro On, una BANDOTA de Guadalajara con dos décadas de vida que llegó anoche al parque de Santa Ana para envolvernos con su música propia y de grandes éxitos de los 70’s, 80’s y más… Todo con una explosiva fusión de mariachi, electrónica y rock.
Porque ¿Debería funcionar la música Mariachi con electrónica? Los puristas dirían que no, y nosotros que fuimos tocados en cuerpo y alma por Electro On, decimos a gritos que SIEMPRE SÍ.
En el aniversario 20 de La Noche Blanca -la más multitudinaria y multifacéticatica de todas-, esta bandota de Jalisco comandada por el violín electroacústico de Danny Padilla, nos envolvió con su música propia con temas con Antro y sobre todo nos puso un poco en “nirvana” con sus increíbles versiones a puro violín, trompeta, guitarra eléctrica, bajo y batería de clásicos de todos los tiempos como Beat it de Michael Jackson, The Wall de Pink Floyd, Toto con África y Georgy Porgy, Eye in the Sky de Alan Paros, Guns and Roses con Sweet Child on mine, Get Lucky de Daft Punk y Jump de Van Halen, entre otros.
¿Y qué pasó? Pos nos pusimos a bailar… Como hiptnotizados por ese violín, quizás un poco en trance por el calor que no nos dio tregua, nos levantamos de nuestras sillas y bailamos y coreamos estos clásicos de todos los tiempos… Fue adrenalínico.
Y Danny subía y baja del escenario con su violín para gozar el momento con todas y todos… Fue un concierto fabuloso, realmente y cumplió de norte y sur, de este a oeste, de proa a popa, de pies a cabeza y de cabo a rabo la premisa de que la música es un estímulo universal que nos activa con el placer, las emociones, la memoria y el movimiento y anoche, en La Noche Blanca, guardamos para siempre un capítulo nuevo en la banda sonora de nuestras vidas.-Cecilia García Olivieri.