Relato de un recuerdo con segunda piel, que sirve para hacer conciencia
No me pregunten cómo, pero yo todavía puedo sentir el dolor que sintió mi hijito quemado, a mi me ardía la piel y el alma. Me arde. Cuando Martín tenía dos años y en un abrir y cerrar de ojos, mi nené abrió la puerta del horno e intentó subirse.…