«Nuestro gobierno no admitirá ninguna presión»
Ya lo dijo el gobernador Joaquín Díaz Mena la semana pasada ante los medios de comunicación que uno de los temas que más le preocupan y ocupan es el transporte público en Yucatán.
Y hoy, desde CDMX y en reunión con representantes de la Agencia Reguladora de Transporte Ferroviario, el primer mandatario se manifestó ante el reciente reciente pronunciamiento de algunos grupos transportistas, que advirtieron la posibilidad de suspender el servicio en Mérida por presuntos adeudos.
Dijo, contundente el gobernador: “Nuestro gobierno no permitirá ninguna presión. Estamos abiertos al diálogo y al entendimiento, pero no vamos a permitir que se condicione el derecho de la ciudadanía a moverse libremente por intereses particulares del pasado”.
Y reiteró que su administración trabaja con total transparencia y compromiso con la legalidad, y advirtió que los intentos por obstaculizar los cambios que exige la sociedad yucateca no encontrarán eco en su gobierno. “El transporte público debe dejar de ser un negocio para unos pocos. Hoy, está en el centro de nuestra política social y de desarrollo”, concluyó.
Durante la reunión, se abordaron las presiones crecientes sobre el transporte público derivadas de la rápida urbanización y el crecimiento de polos turísticos e industriales en el interior del estado.
También se acordó avanzar en soluciones técnicas y financieras que permitan renovar gradualmente la flota, implementar sistemas de pago electrónico interoperables y ampliar la cobertura del servicio a comunidades rurales.
La dependencia federal y el Gobierno del estado acordaron continuar el trabajo conjunto a través de mesas técnicas para construir metas de corto, mediano y largo plazo, con indicadores claros que permitan monitorear avances, ajustar estrategias y consolidar un modelo sostenible.-CGO.