La OSY invita: una tuba te cuenta historias y enseña sobre emociones
El sonido que sale de la tuba es único: es viento que se transforma en música profunda, resonante, redonda y potente. La tuba produce emociones que nos pueden llevar de la risa al llanto y de la vida a la muerte sin siquiera parpadear. “Pesa como nueve kilos”, me cuenta José Carlos Rodríguez, tuba principal de la Orquesta Sinfónica de Yucatán y enamorado de su música desde que tenía 11 años. Hoy, junto con la artista titiritera Andrea Herrera y la directora huésped Laura Reyes (es la primera vez que veo en vivo y en directo a una mujer que dirige una sinfónica), estos tres amantes de la música presentaron el octavo programa de conciertos, que será didáctico y vendrá con un cuento sinfónico con la tuba como protagonista y un mensaje amoroso y empático que tan bien nos viene en estos tiempos: Todas y todos podemos encontrar nuestra propia voz, sólo necesitamos confiar en nosotros mismos. Pasen y lean:
La música tiene el don de gestionar emociones y provocar respuestas físicas, porque actúa como un puente directo al sistema límbico. Es una herramienta terapéutica que reduce el estrés, libera dopamina, conecta a las personas y estimula la creatividad. En pocas palabras, la música puede ser un don para el bienestar humano.
Y no tiene edades: todas y todos podemos sentir la música en cuerpo, mente y alma. Por eso, no importa cuántos años tengas, estamos invitadísimos a vivir la experiencia inmersiva que se trae entre manos el octavo concierto de la temporada de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY), con la presentación de “Tubby la Tuba” de George Kleinsinger, diseñada para que el público descubra la magia de los instrumentos de una orquesta y otro mensaje todavía mejor: todas y todos podemos encontrar nuestra propia voz, sólo tenemos que confiar en nosotros mismos.
Bajo la batuta de la directora huésped Laura Reyes, quien se presenta por primera vez en Yucatán y es de las poquísimas mujeres que dirigen orquestas en el país y en el mundo ( nos contó que en México hay sólo cinco mujeres que dirigen sinfónicas), esta obra tendrá como narradora a la querida artista titiritera Andrea Herrera y al ejecutante de la tuba y músico de la OSY desde 2009 José Carlos Rodríguez.
En la historia, Tubby es una tuba que sueña con cantar una melodía propia en lugar de marcar sólo el ritmo en una orquesta. A partir de un encuentro con un sapo amistoso, la pieza convierte cada compás en una imagen viva de ternura y transmite un poderoso mensaje de inclusión y autoestima: todos tenemos un talento único que aportar.
El programa incluye también la fascinante Danza Macabra del francés Camille Saint-Saëns, poema sinfónico sobre un relato de medianoche, cuando los esqueletos bailan al ritmo de un vals. Para complementar la atmósfera mágica, la orquesta interpretará Más allá del arcoíris (Somewhere over the rainbow) de Harold Arlen, tema emblemático del filme musical El Mago de Oz, que proyecta el anhelo por un mundo de libertad, sueños y esperanza.
Como colofón, la OSY interpretará la Sinfonía No. 4 Italiana de Felix Mendelssohn, obra de alegría desbordante, que irradia luminosidad y vitalidad técnica sin precedentes.
Nos esperan el viernes viernes 24 a las 8 pm y el domingo domingo 26 a las 12 pm. Los boletos están a $150, $200 y $300 y están disponibles en la recepción del Palacio de la Música o bien pueden adquirirse en la web www.sinfonicadeyucatan.com.mx . Traigan a sus hijas, hijos, parejas y otros seres queridos, la pasarán genial.-Cecilia Garcia Olivieri.