Guardianes que construyen puentes para prevenir el riesgo suicida ¿Te sumas?
Son acompañantes que saben observar y reconocer el dolor ajeno. Son personas empáticas y motivadas a la acción y yo creo también que, aunque no tienen alas, son como angelitos que andan entre nosotros. Ellas y ellos son Guardianes para la Prevención del Suicidio, hay alrededor de 25 mil en todo el país y aproximadamente 500 en Yucatán que identifican, acompañan y refieren a personas que están sufriendo, que no saben cómo gestionar su dolor y que están en riesgo suicida. El psicoterapeuta Rodolfo Moreno nos abre un universo nuevo de ayuda al prójimo y puedes ser parte:
Digámoslo una y otra vez hasta entenderlo: Una persona que se suicida, lo que busca es dejar de sufrir. El dolor que siente es tan inmenso y abarcador que, al no poder gestionarlo por no tener recursos o no poder encontrarlos, el suicidio termina siendo una opción para no sufrir más.
Y hoy el piscoterapeuta Rodolfo Moreno Ramírez agrega algo fundamental: debemos entender que el suicidio no es un problema individualizado y que no todo es «terapia y se resuelve». «El dolor no depende exclusivamente de la persona, sino de problemáticas sociales latentes cuando salen del consultorio y siguen doliendo».
Por eso este profesional de la salud mental y ser de luz creo en 2019 el Modelo Espera, que capacita a personas para que, a través de la empatía y la acción, puedan ayudar a otros personas con riesgo suicida. Se llaman Guardianes para la Prevención del Suicidio, hay alrededor de 25 mil en todo México y aproximadamente 500 en Yucatán. Su labor clave y amorosa es identificar, acompañar y referir. En esta plática nos cuenta todo y tú también puedes ser parte.
Descríbete en pocas palabras, como si fuera la bio de una red social o un tweet ¿Quién es Rodolfo Moreno?
Es un psicoterapeuta a quien le encanta focalizar en los temas de trabajo comunitario para la prevención del suicidio.
¿Qué es el suicidio para Rodolfo?
Es una respuesta, una estrategia de resolución de problemas que busca disminuir, evita o escapar de un malestar emocional que pareciera que nunca va a terminar. En ese momento pienso que no tengo más recursos o se agotaron y visualizo que esto no va más.

¿El suicidio es dejar de sufrir?
Es dejar de sufrir, parar con un dolor, pensar en resolver así un problema. Toda conducta suicida es un grito de ayuda para modificar situaciones que causan mucho dolor. Y al no tener recursos, lo único que quiero es escapar de ese dolor, quiero dejar de vivir en ese contexto que me duele tanto.
¿Qué es el Modelo Espera? Y ¿Qué significa ser Guardianes para la Prevención de Suicidio?
El Modelo Espera es justo una creación que hicimos en 2019. Somos un grupo de personas del Centro Especializado en Investigación y Educación Superior en Nayarit y este modelo parte de la estrategia internacional de guardianes como los «Gatekeeper». Nuestro modelo con la palabra «Espera» da una connotación de «dame un momento», de darnos una pausa para hablar de suicidio y cada letra tiene un componente de acción: E de escucha, S de siente, P de pregunta, E de esperanza, R de refiere y A de acompaña.
Por su parte, la guardiana o el guardián en el ambiente cotidiano tiene la posibilidad de esta cara a cara con otra persona. Pueden ser vecina o vecino, maestro, estudiante, líder comunitario, hijo o mamá y para hacer su trabajo se forma en la espera y en la escucha activa para desarrollar estrategias que puedan identificar, acompañar y referir a una persona que necesite su ayuda.
Si tuvieras que ponerle un sinónimo a la definición de “guardianes del suicidio” ¿Cuál sería?
Es un acompañante que observa y reconoce. Es un ser humano empático y motivado hacia la acción.
¿Cómo cambió tu mirada ante el suicidio luego de empezar a trabajar como guardián?
Fue un cambio total, de 360 grados te diría porque implicó replantearnos muchas cosas en el sentido de reconstruir nuestras propias ideas sobre el suicidio. Siempre decimos que es un tema muy complejo, lo repetimos una y mil veces pero no sé si logramos reconocer esa complejidad. Porque el suicidio no es un problema individualizado y siempre se responsabiliza a la persona con riesgo suicida y en realidad no vemos qué papel juega la comunidad en lo social, lo económico, lo político y lo cultural. No todo es «terapia y se resuelve» e ir a terapia muchas veces es hasta un privilegio… Hay más acciones para hacer que nos involucran a todas y todos y hay que saber reconocer el problema social.
Para darte un ejemplo, algunas veces la gente mayor le dice a los jóvenes: «Yo a tu edad ya tenía mi casa, mantenía a mis hijos….» y ahora ¿Cuántos jóvenes tienen un trabajo bien remunerado? Existen múltiples elementos sociales que causan dolor y el sucidio busca parar un dolor, detener un sufrimiento y hay casos en los que el dolor no depende exclusivamente de la persona, sino de problemáticas sociales latentes cuando salen del consultorio y siguen doliendo.


Compártenos una situación en la que un guardián haya intervenido ¿Cómo lo hace? ¿Cómo trabaja?
Nuestro trabajo se contextualiza sobre todo en ambientes educativos, pero también trabajamos con personas fuera de las escuelas. En el caso de contexto educativo, las o los docentes guardianes pueden identificar señales de alarma o advertencia y su trabajo es construir un puente mediante la identificación de un posible riesgo suicida y lo hace mediante preguntas claras, sin juicios, con escucha activa, no dejando sola a la persona, validando su dolor y con todos estos elementos y a través del puente, conecta al estudiante con apoyo para ser atendido en el departamento de psicología o donde puedan brindarle apoyo. También hay guardianes entre estudiantes y la o el guardián está capacitado para reconocer lo que resulta invisible o lo que nuestros ojos comúnmente no ven.
Yo me considero una persona empática y compasiva ¿Cómo saber si estoy en condiciones de identificar, acompañar y referir?
El requisito fundamental para ser guardiana o guardián es saber si estás dispuesta a acompañar a una persona que está pasando por dolor o sufrimiento, ese es el mayor reto. El modelo no distingue sexo, edad, ni nivel de estudios, sólo debes ser mayor de edad. La persona capacitada como guardiana o guardián aprende a intervenir ante el dolor del otro, no resuelve el problema pero sí conecta y crea un puente de esperanza.
¿Qué pasa si no puedo ayudar a alguien? ¿Qué me pasa, recibo contención?
Tuvimos casos en los que las y los guardianes no pudieron ayudar, incluso con consultantes que llevaban tratamiento farmacológico y terapia psicológica y que igual murieron por suicidio. En lo que siempre focalizamos es que el guardián es guardián, no es un superhéroe. No salvamos vidas, sino que construimos puentes de esperanza.
¿Qué pasa si la persona no quiere interactuar con la o el guardián?
Como persona guardiana, si no quieren ayuda, reconocemos su derecho y les aclaramos que posteriormente volveremos a acercarnos para preguntarles si quieren hablar. El guardián es muy proactivo en ese sentido y no se frustra porque regresa a acercarse otra vez y la persona puede reconocer que alguien procura ayudarlo porque el guardián puede facilitar ese elemento de control, que las personas con riesgo suicida siente que perdieron.

¿Cuántos guardianes hay en México? ¿Y en Yucatán?
Hemos sumado muchas voluntades y en México hay un promedio de 25 mil personas formadas como guardianes. Yucatán es un estado muy activo al respecto y nuestro coordinador es el psicólogo Edgardo Flores y ya tenemos formadas alrededor de 500 personas guardianas.
¿Quiénes quieren ser Guardianes en la Prevención del Suicidio?
Se acercan psicólogos y psicólogas que entran con la idea de aprender a dar terapia, pero les aclaramos que ser guardianes es otra cosa y para eso los capacitamos. Hay una gran cantidad de docentes, quienes afortunadamente están preocupados por la problemática en el contexto educativo y también hay mamás, juventudes y otros grupos.
¿Se acerca la gente a pedir ayuda? ¿Cuál es el mayor reto?
El mayor reto está en referir. El guardián identifica, acompañar y cuando tiene que referir, a veces nos dicen que en sus comunidades no hay psicólogos o centros de salud y a eso súmale lo que hablamos antes de que no todo es terapia, porque existe un contexto social que debe coadyuvar para prevenir el suicidio.
¿Cómo nos anotamos para capacitarnos como guardianes?
Sígannos en redes sociales, ahí tenemos la convocatoria para la siguiente capacitación de guardianes y pueden acceder al registro directo en el teléfono 311 112 3281. Iniciamos con la capacitación el 20 de octubre y serán seis sesiones virtuales de capacitación, todos los martes, de 6 a 8 pm. La formación y el contacto entre guardianes nunca termina y está en constante desarrollo.
Danos un mensaje
Hay que permitirse observar que el suicidio no es una problemática individual, sino social para que podamos tener una mirada más empática hacia el dolor y cambiar así nuestra perspectiva. Debemos dejar de culpar a una persona por una conducta suicida y replantearnos qué tenemos que hacer entre todas y todos para ayudar en el tema.-Cecilia García Olivieri.