El bordado, alma de Yucatán, se teje en un libro comprometido con el futuro
Para mi un libro es un objeto de culto y el que conocí hoy -recién salido del horno- me provocó ganas locas de ojearlo, repasarlo, clavarme en sus letras, imágenes y colores, porque movilizan por su mensaje poderoso: el bordado maya está más vivo que nunca.
Y se materializó en un libro de 277 páginas de tapas duras y edición exquisita, que nos invita a ser parte del universo textil maya yucateco, de la mano de más de 30 tipos de puntadas, de más de 400 mujeres bordadoras de esta tierra maravillosa. Se llama “El Bordado Maya de Yucatán: Patrimonio Vivo” es valor histórico, homenaje a las bordadoras, testimonio que respira, salvaguardia del patrimonio cultural y un compromiso clarísimo de conservar y empoderar el bordado que, como dijo hoy el gobernador Joaquín Díaz Mena: “Es el alma de Yucatán tejido en colores”.
En el vídeo te comparto una probadita del evento de presentación, donde la bordadora Zelmy Domínguez, integrante del primero Consejo Estatal de Bordadoras en el país, le comparte a las autoridades lo que necesitan para crecer y también platiqué con Patricia Martín, titular de la Sedeculta, quien nos comparte cómo estamos haciendo historia y nos invita a visitar la Feria Internacional de la Lectura de Yucatán (Filey) y llevarte tu libro a casa.
Aquí te comparto la nota completa:
En medio de la vorágine diaria del Centro Histórico meridano un jueves a las 10 de la mañana, Palacio de Gobierno se estaba por hacer historia.
Porque en un evento que resonó más allá de actualidad, un grupo de mujeres con manos hábiles, corazones llenos de historias e hipiles rebosantes de colores se reunió para presentar “El Bordado Maya de Yucatán: Patrimonio Vivo”, un libro que busca reivindicar una tradición que levanta la mano, hace, promueve, preserva y enseña su relevancia en el frenético ritmo de la modernidad.
El libro forma parte de un ambicioso plan de salvaguardia que busca integrar y rescatar el bordado maya, trabajando de la mano con más de 400 artesanas de diversas comunidades. Aquí, los diagnósticos participativos se convirtieron en estrategias, y de esta escucha activa nació la necesidad de una voz colectiva. Entre anécdotas e historias de vida, las mujeres delinearon un camino claro: preservar su patrimonio, fortalecer su autonomía y asegurarse de que el arte del bordado siga vibrando en cada rincón de Yucatán.
Quienes coordinaron esta labor titánica fueron la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), Fundación Banorte, Unesco y la iniciativa privada. Esta es la primera vez que se realiza una estrategia de este tipo en el país y ahora trabajan para lograr que el bordado maya se posicione como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Qué emoción.
El evento fue sin duda una ventana al futuro y la encargada de abrirla fue la bordadora de Tekit Zelmy Domínguez Chan, quien le pidió a las autoridades: “Necesitamos espacios de venta, capacitación y defensa contra los productos falsos que afectan nuestro trabajo”. Su llamado, lleno de determinación, llamó al compromiso y a la acción.
Por su parte, el gobernador Joaquín Díaz Mena resaltó que cada puntada refleja identidad, memoria y conocimiento ancestral, y este trabajo editorial abre una oportunidad histórica para proyectar las tradiciones yucatecas en el ámbito internacional, con el respaldo de la Unesco.
Y aseguró que su administración trabaja para acercar capacitación, espacios de comercialización y promoción a las artesanas, valorando su autoría y respetando los diseños tradicionales.
Los que nos quedó claro hoy es que “El Bordado Maya de Yucatán: Patrimonio Vivo” levanta la mano y grita «Presente» como un llamado a valorar y proteger una cultura rica y vibrante que, aunque rodeada de desafíos, no está dispuesta a desvanecerse bajo ningún punto de vista. En cada hilo, en cada diseño, se teje no solo la historia, sino también el futuro de un legado que es, indudablemente, parte del ADN de la identidad yucateca.-Cecilia García Olivieri.