El «boom inmobiliario» ya no hace «boom» y está en marcada desaceleración
Siempre no. El tan famoso “Boom Inmobiliario” ya no es lo que era y la desaceleración que vive Yucatán en cuanto a la llegada de gente que venía a instalarse al estado o de inversores que compraban propiedades, es marcada, se nota, se palpa, está en “contracción” desde fines de la pandemia y hasta nuestros días. Así lo admitieron hoy empresarios del sector de bienes raíces e integrantes de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) sección Mérida. Y nos cuentan la razones, pasen y lean:
Aunque no hay estadísticas que avalen que el famoso “Boom Inmobiliario” ya no es lo que era hace unos años en Yucatán, la desaceleración de la venta de propiedades con la llegada de menos gente a vivir a Yucatán existe, es una realidad y así lo confirmaron hoy empresarios de bienes raíces e integrantes de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) sección Mérida.
La asociación reunió hoy a la prensa para contarles que ya existe en Yucatán el Registro Estatal de Asesores Inmobiliarios, donde sí o sí deben estar inscriptos todas y todos los asesores que vendan propiedades, informó Iván Cervera López, presidente del Consejo Directivo de AMPI. Este registro se creó luego de las reformas a la ley del Instituto de Seguridad Jurídica Patrimonial de Yucatán (Insejupy) y en mayo pasado ya se emitieron los requisitos para integrarlo. Tiene como premisa proteger al consumidor porque el asesor debe estar certificado para vender. Sin duda es una buena noticia.
Pero volvamos al tema del “ex boom inmobilario”. Cervera López explicó que esta “desaceleración” o “contracción” del boom inmobiliario obedece a un proceso natural. “Los precios han subido y ya no es tan barato vivir en Mérida como se percibía antes”, detalló y aclaró que los precios de las propiedades subieron también en México y en el mundo, porque está más caro el acero y el cemento. “Efectivamente ha dejado de venir a vivir gente a Mérida y es natural y también deseable para que nuestro crecimiento sea más ordenado”, explicó.

«HAY QUE CAMBIAR»
Por su parte, Claudia Pérez Aguilar, vicepresidenta del consejo directivo de AMPI, hizo un poco de historia desde 2006, cuando comenzó a llegar gente al estado por un tema de seguridad y señaló que todo proceso inmobiliario tiene altas y bajas y los inversores buscan rentabilidad y estabilidad. “Hoy día tenemos falta de energía eléctrica, hay agua contaminada nos guste o no y hay que parar y revisar dónde seguimos construyendo. Nos hace falta voltear y decir ‘Hay que cambiar’”, remarcó Claudia.
El presidente del consejo directivo de AMPI volvió a tomar la palabra y explicó que se nota una marcada diferencia en cuanto a la desaceleración del boom inmobiliario desde el año pasado, con los procesos electorales que se vivieron no sólo en México, también en Estados Unidos y otras partes del mundo.
“2024 fue un año histórico en temas electorales y eso genera impacto en la incertidumbre de las personas que optaban con vivir o invertir en un lugar diferente. Eso provocó que entre un 10 y un 15% haya decrecido la demanda inmobiliaria. No obstante las ventas no se han caído, los inventarios siguen siendo sanos, pero hay mucha oferta de proyectos inmobiliarios y no todos están vendiendo lo que esperaban vender», detalló.
Para Cervera López la planeación es clave para crecer. «Planeación y mejores mecanismos de generación de información para lograr estadísticas que ahora no tenemos, eso es clave», puntualizó.-Cecilia García Olivieri.