Con ideas y sin demasiadas esperanzas, Gómory espera diálogo para «explorar» el aumento al ISN
Sobre una mesa de mantel rojo, Alejandro Gómory Martínez acomoda monedas doradas. No es un croupier y las monedas no son de verdad ni fichas de casino: son en realidad de chocolate.
Y él es presidente de la delegación Yucatán de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), cámara asociada al Consejo Coordinador Empresarial del estado que, desde hace días, sus asociados se manifiestan en contra del aumento al Impuesto sobre la Nómina (ISN) que el Gobierno del Estado incrementó del 3.75 al 4% a partir de 2026 a grandes empresas y que el Congreso de Yucatán aprobó por mayoría.
Con las monedas y haciendo montoncitos, Alejandro explica que del dinero que ingresa a una empresa, el 30% son para activos fijos, otro 30% para insumos, otro 30% para sueldos y salarios y el 10% lo recibe el empresario.



Y habla de la intervención del Gobierno a través de los impuestos que, de acuerdo al ejercicio con las monedas de chocolate, “se lleva” más monedas que los trabajadores y los empresarios juntos. El impacto que traerá el aumento al ISN, explica Gómory, es menos inversión, más informalidad, menos contrataciones de personal y posibles recortes de sueldos y de puestos laborales.
El empresario asegura que no ha habido diálogo con el Gobierno ni con las y los diputados y augura, sin demasiadas esperanzas, que antes del domingo (el lunes 15 cierra el primer periodo del segundo año de la legislatura) se pueda dar un espacio de diálogo para “explorar nuevas posibilidades”.
Y sostiene que traen ideas para que, hasta reduciendo impuestos, puedan involucrarse los empresarios en la solución del tema del Transporte Público Va y Ven, para lo que el gobierno pretende dirigir el incremento del ISN.-Cecilia García Olivieri.