Bebés flamencos en libertad y con anillamiento que cuida sus vidas
Sin duda, esta será una de las imágenes más lindas que veas hoy. Son polluelos de flamenco (sí, cuando son bebés no son rosados, sino grises y, con el tiempo, cambian de color) en una jornada de anillamiento realizada en la Reserva de la Biosfera Ría Lagartos y la Reserva de la Biosfera Ría Celestún. “Anillar flamencos” se refiere al acto de colocarles un anillo de identificación en la pata derecha de los polluelos para obtener información sobre ellos, como su lugar y año de nacimiento, e incluso su identidad única, gracias a un código alfanumérico que llevan grabado.
El Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), participó en estas jornadas de anillamiento de un total de 546 polluelos, de los cuales 476 correspondieron a Ría Lagartos y 70 a Ría Celestún. Tras aplicar los protocolos de higiene y cuidado, todas las crías fueron liberadas en su hábitat natural. Las actividades fueron coordinadas por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) con el respaldo de instituciones académicas, asociaciones civiles, autoridades de los tres órdenes de gobierno y la participación de más de 200 voluntarias, voluntarios y especialistas, consolidando un esfuerzo colectivo en favor de la conservación de esta especie emblemática. Un hecho relevante fue la incorporación, por primera vez, de un grupo de mujeres en el arreo de flamencos, reflejando un avance hacia la inclusión y la equidad en las tareas de protección ambiental. — CGO