Chau, cerdos, chau… Santa María Chi se liberó de la granja porcícola y espera más acciones de Profepa
Pasaron años que se convirtieron en décadas de contaminación para la comisaría meridana de Santa María Chi. Y aunque la comunidad no se detuvo ni para tomar impulso en reclamar por el desastre ecológico que la granja porcícola de la empresa Pecuaria Peninsular estaba haciendo en el entorno y a los habitantes de la comunidad, recién en septiembre del año pasado, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró definitivamente la granja porcícola y tenían hasta ayer 30 de abril para desmantelar totalmente el lugar….Y finalmente lo hicieron: “Ya no hay animales, ya no hay cerdos”, me confirmó hoy el comisario Wilberth Nahuat, aliviado, pero sin quitar el dedo del renglón.
“Ayer se cumplía el plazo y monitoreamos el lugar. Había calma y tranquilidad así que ‘droneamos’ la zona y pudimos confirmar que no había animales, retiraron más de 20 naves (aclara que son 72) y se ven camiones que están quitando láminas y chatarra” detalló el comisario.
Pero el tema no termina acá. Wilberth explicó que aún están las pilas de oxidación (tanques enormes de agua con residuos y heces de los animales) y al respecto, el comisario es contundente: “Ya me comuniqué con Mariana Boy Tamborrell (titular de Profepa) para que nos informen cómo sigue el saneamiento y cómo van al resarcir el daño ambiental”, detalló. Nahuat también espera que se resuelva un tema legal de una demanda de la empresa porcícola en su contra. Los cerdos se fueron, pero el tema aún sigue sobre la mesa.-Cecilia García Olivieri.