«Nos están dinamitando el territorio»
Organizados como la “Red de Pueblos contra la Minería”, integrantes de las comunidades de Xcucul Sur, Tebec, Hotzuc, Yaxcopoil, San José Tzal, Ticimul, Noc-ac, Cheuman, Petecbiltun y Texán Cámara se manifestaron hoy frente al Palacio de Gobierno para denunciar afectaciones provocadas por los bancos de material pétreo instalados en comisarías de Mérida y Umán. Lograron entrar a Palacio para dejar un documento en el que afirman que, hasta hoy, ninguno de estos proyectos ha realizado un proceso de consulta previa, libre e informada, como exige el derecho nacional e internacional. Y enumeran los daños concretos. Aquí los detalles:
❌Explosiones constantes que generan estrés, miedo y afectaciones emocionales en
niñas y niños.
❌Polvo suspendido que respiramos todos los días, con impactos en nuestra salud.
❌Caminos invadidos por volquetes que ponen en peligro nuestra movilidad y
seguridad.
❌Viviendas con rajaduras y daños estructurales por las detonaciones.
❌Tala de monte y desplazamiento de fauna.
❌Afectación a nuestro patrimonio arqueológico, como ocurrió en Yaxcopoil.


«Mientras a unos les quitan tierras para megaproyectos, residencias de lujo o para el llamado
Tren Maya, a nuestros pueblos nos están dinamitando el territorio. Hoy, por donde se mire,
hay bancos de material pétreo. Volquetes entran y salen día y noche. Esta no es una forma
digna de vivir», afirman.
Y le piden al gobierno federal, estatal y municipal: «Ya basta de destruir nuestro
territorio. ¿Por qué siguen otorgando permisos sin nuestro consentimiento? ¿Qué están
esperando para respetar nuestros derechos? Si hablan de “renacimiento maya”, ¿cuándo van
a respetar el derecho del pueblo maya a decidir sobre su territorio?»
Por eso exigimos:
1. 2. 3. Alto inmediato a la autorización de nuevos bancos de material pétreo o minería no
metálica en nuestro territorio.
Reconocimiento oficial de la emergencia socioambiental que hemos declarado junto
con otros pueblos de la península.
Reparación integral del daño, que incluya: atención a la salud física y emocional de
la población, reparación de viviendas afectadas y restauración del monte, el aire y el
agua.
4. Respeto a nuestra autonomía y libre determinación.
Como pueblo maya ya hemos decidido: no queremos minería en nuestro territorio. Y esa
decisión la tienen que respetar.
Acompañaron a las comunidades antes mencionadas integrantes del Centro de Derechos Humanos Utsil Kuxtal A.C.-CGO.