Primeros pasos de amor en cuatro procesos de adopción
Tres niñas y un niño que actualmente están en Casa Otoch bajo la tutela del Gobierno del Estado vivieron jornadas de convivencia con parejas solicitantes de adopción. En un ambiente de acompañamiento profesional y donde las infancias pudieron interactuar de manera libre y segura, esta acción fue una etapa que recién empieza en un posible proceso de adopción. El evento fue presidido por el DIF Yucatán, pasen y lean:
“Decidieron abrir su corazón para formar una nueva familia”: con estas palabras, Wendy Méndez Naal, presidenta del DIF Yucatán, dio inicio a uno de los momentos más sensibles y significativos en la vida de una niña, un niño y de las personas que han elegido recorrer el camino de la adopción con amor, paciencia y compromiso.
En Casa Otoch, Centro de Asistencia Social para Niñas, Niños y Adolescentes del Estado, se realizó el primer contacto físico entre niñas y niños bajo cuidado institucional y personas solicitantes de adopción.
Este encuentro representa un paso fundamental dentro del proceso de restitución de derechos, en el que cada decisión se toma con cuidado, respeto y una profunda conciencia del impacto emocional que implica.
Durante la jornada se realizaron convivencias individuales entre las personas solicitantes y el bebé de seis meses de edad, así como con las tres niñas, cuidando en todo momento la protección de su identidad, su bienestar emocional y sus tiempos.



Los primeros encuentros se desarrollaron en un ambiente de acompañamiento profesional, donde las y los menores pudieron interactuar de manera libre y segura, compartiendo momentos de juego, conversación, risas y actividades cotidianas que les permitieron comenzar a conocerse de forma cercana y respetuosa.
En esta etapa del proceso no se habla aún de una posible adopción. El objetivo es que las niñas y el niño puedan sentirse cómodos, tranquilos y confiados, permitiendo que el vínculo se construya de manera gradual y natural, a partir de la convivencia y la presencia constante de personal especializado.
Cada encuentro es cuidadosamente acompañado para observar reacciones, emociones y dinámicas, priorizando siempre el interés superior de la niñez y garantizando que cada paso se dé con sensibilidad, respeto y cuidado.
Wendy Méndez Naal, quien estuvo presente en cada una de las convivencias, afirmó que abrir el corazón implica también asumir una gran responsabilidad; la de acompañar con respeto los tiempos de la infancia y colocar siempre el interés superior de niñas y niños en el centro.
Reiteró que cada proceso de adopción es único y debe vivirse con sensibilidad, compromiso y amor genuino.
En el encuentro participaron también autoridades del Sistema DIF Yucatán, la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado y la Dirección de Casa Otoch, quienes acompañan técnica y emocionalmente cada etapa del proceso, garantizando que se realice bajo criterios de legalidad, ética y profundo sentido humano.-CGO.