La erosión sin fin de las playas yucatecas, lo que la tortuga carey vino a decirnos en la cara
Ayer todo era alegría, fotos y videos chidos cuando, gracias al aviso de una vecina, personal del Cetmar 17 acudió a la playa a liberar a una tortuga carey adulta que quedó atrapada durante horas entre los espolones de la costa de Chelem. Esta señora tortuga fue a anidar a la playa y aunque sólo se dejó llevar por el impulso de la naturaleza, se enfrentó a un problema ambiental, social y económico que nos lacera: la erosión de las playas y la creación de estos espolones que se hacen sin autorización y que en lugar de detener la erosión, hacen que el mar se meta más en la playa y pone en peligro a las especies como esta tortuga en extinción. Sobre el tema nos platica el biólogo marino Juan Lara Rodríguez y también nos habla de la “marea parda”. Pasen y lean:
Conozco a Juan Lara Rodríguez desde la pandemia. Hablamos miles de veces por entrevistas telefónicas y nos cruzamos personalmente en algún campamento tortuguero. Él es biólogo marino y tiene conocimiento, amor, comprensión, estudio, experiencia y cariño por el mar yucateco y las especies que lo habitan, pero especialmente por las tortugas marinas. Juan es presidente de la Fundación Lara Corella -que trabaja para mejorar la calidad de vida y protección de las tortugas marinas yucatecas-, es representante legal del Campamento Tortuguero Partmacy (ubicado en el islote de Carbonera, entre Sisal y Chuburná Puerto) y trabajó hasta hace tres años en el Cetmar 17, donde también hay un campamento tortuguero.
Aunque Juan no estuvo ayer presente en el rescate de la tortuga carey adulta, está totalmente al tanto de la situación. La tortuga quedó atrapada entre los espolones (estructuras construidas perpendiculares a la costa, generalmente piedras y palos, para detener supuestamente la erosión de las playas) y fue rescatada por personal del Cetmar 17 gracias al aviso de la vecina Sussy Pech. Acudieron horas después del aviso y la tortuga estuvo todo ese tiempo expuesta al solazo. Igual no sufrió lastimaduras, según informaron luego de la valoración y fue devuelta al mar, sana y salva.
Sobre el tema, Juan nos cuenta: “Esta tortuga carey adulta (de unos 80 a 90 kilos) acudió a las playas para la anidación porque estamos en temporada. Fue allí a depositar sus huevos y quedó atorada en los espolones que están en la zona”, explica y agrega: “Ella vino a evidenciar un grave problema que tenemos en la costa, aún sin solución”.

Y continúa: “El tema de los espolones es delicado y preocupante proque las playas de Chelem y otras varias de Yucatán tienen un problema enorme de erosión y ni el gobierno federal, estatal o municipal han logrado detener esta problemática. Y es que como el agua se acerca mucho a las casas y para proteger su patrimonio, la gente construye estos espolones que son estructuras que se hacen sin permiso federal y además de forma inadecuada, que terminan empeorando la situación y la erosión continúa”, detalla el biólogo.
Además de la erosión sin tregua, el especialista explica que los espolones pueden causarle daño a especies como pasó con esta tortuga en extinción y hasta a humanos que se bañan en el mar. “Como el mar se mete a la playa, esos espolones quedan dentro del agua y son un riesgo para la salud de todos”, explica.
Juan aprovecha este espacio para hacer un llamado a quienes vayan a hacer construcciones en la playa para que lo hagan con los correspondientes permisos y estudios previos de la zona. Y le pide a las autoridades que volteen a ver el problema de la erosión de las costas yucatecas. “Es una problemática social, ambiental y económica y el gobierno no ha logrado apoyar a la sociedad, porque en esto estamos todos involucrados. Las playas se siguen erosionando y se necesita un trabajo en conjunto entre los niveles de gobierno y sociedad para solucionarlo”.
MAREA PARDA
Sobre las noticias que salieron últimamente de que sí hay marea roja en Yucatán y hasta aparecieron especies en la costa, el biólogo señala que en el estado no existe propiamente la marea roja, sino la marea parda. “El término correcto es marea parda y el agua no se pone roja, sino más bien color café. Este tipo de marea tiene una floración microalgal que es nociva par la salud de las especies marinas y les causa la muerte. Pero no por envenenamiento o toxicidad como la marea roja, sino por baja de óxigeno, les produce anoxia y por eso mueren”, detalla y agrega que si existió una pequeña mancha en la costa yucateca, esto provocó que las especies huyan de este fenómeno y aparezcan en la costa.-Cecilia García Olivieri.