“Qué fantástica, fantástica esta fiesta”

La XVII Marcha por la Diversidad Sexual fue concurrida, abrazadora y diversa por sobre todas las cosas. La comunidad LGBTTIQ dijo presente, pero también había muchas familias y niños en plena participación. Aquí te contamos qué vimos:

Como el título… Así cantaba Rafaella Carrá en los 70’s y sin duda su canción podría haber sido la banda de sonido de la XVII Marcha por la Diversidad Sexual que hoy se realizó en Mérida y a la que acudieron alrededor de 10 mil personas.

¿Qué cosas distintas y nuevas tuvo esta marcha? Te contamos:

❤La primicia fue sin duda la entrega de abrazos que dieron mamás y papás a quienes quisieran recibirlos en la marcha. Como un hecho inédito, esta entrega solidaria de abrazos fue excelentemente recibida por muchas personas, quienes se acercaron con el corazón abierto y se llevaron cariño con creces y alguna lagrimita, pero de alegría.

❤La marcha fue mucho más concurrida que la del año pasado. En el Parque de Mejorada se calcula que había más de cuatro mil personas (según informó un agente de la Policía Municipal). Ya en la Plaza Grande, el número se duplicó… Y creo que nos quedamos cortos.

❤Muchas familias asistieron a la marcha: madres y padres que acompañaron a sus hijos e hijas, papás y mamás con niños pequeños, numerosos adolescentes… Sin duda fue una marcha de más concientización respecto a la del año pasado y se notó en los cantitos: con reclamos claros y concisos. Uno de los más divertidos fue “¿Y dónde están, y dónde están las rezadoras que nos iban a parar?”

❤¿Qué se pidió en la Marcha por la Diversidad Sexual? Se pidió por el Matrimonio Igualitario, por la no discriminación, equidad de derechos, por la aceptación de la sociedad y, sobre todo, por la autoaceptación (“Debes estar orgullosx de tí mismx”, decían algunos carteles que vimos por ahí).

❤Esta marcha no fue del “Orgullo Gay”, fue realmente una marcha por la Diversidad Sexual, porque participaron todos. El evento le hizo realmente honor a su nombre. Ojalá que la celebración no se termine hoy y dure para siempre.- Cecilia García Olivieri.