Padres atentos a síntomas, clave para prevenir el cáncer infantil

Un día antes del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil, la Codhey, el Hospital O’Horan y cuatro instituciones y fundaciones que ayudan a chicos con cáncer dieron una plática útil sobre los síntomas que pueden anticipar la enfermedad. También escuchamos testimonios de vida, entérate aquí:

Tiene algo de ninja y karateca, pero no se sabe exactamente qué. Puede ser la vincha negra que le separa los mechones de cabello de la cara o el rostro afilado y la mirada atentísima. Porque además, cuando Joel habla, lo hace como un guerrero y no es para menos: desde hace más de un año y con sólo 17 años, está librando la batalla más importante y difícil de su vida: este chico pelea contra el cáncer.

Y hoy Sumario Yucatán lo conoció a Joel en el marco de la previa del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil, que se celebra mañana en todo el mundo. En un evento organizado por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey), representantes del Hospital O’ Horán y de las asociaciones y fundaciones Amanc Yucatán, Aitana, Este Niño Lindo AC. y Sueños de Ángel, compartieron una plática con flyers que subirán a redes sociales y compartirán también con instituciones para aprender a prevenir el cáncer infantil ¿Saben por qué? Porque si los síntomas que un niño tiene son detectados a tiempo, la enfermedad se puede evitar. Así de simple, así de claro.

Joel.

La historia de Joel, el chico karateca que hoy está en silla de ruedas, es fuerte. En 2017 comenzó a orinar sangre con coágulos y, luego de estudios, le detectaron un tumor maligno el riñón derecho. Tenía 16 años.

Luego de que le extirparan el riñón dañado –un tipo de cáncer raro para su edad, ya que sólo se da en personas mayores de 50 años-, Joel volvió a presentar síntomas un año después, cuando descubrieron que tenía metástasis en la región lumbar. Eso lo debilitó y está en silla de ruedas. Hoy continúa con el tratamiento, como un guerrero.

“Hay que aceptar la enfermedad, vivirla y ser fuerte. Es importante lograr paz interior durante el tratamiento para vencer al cáncer. Las emociones negativas sólo te consumen y, aunque el medicamento te ayude, debo estar bien porque mi cuerpo y mi alma son más grandes que esta enfermedad y todo es posible para curarse”, dice, decidido.

CÓMO ESTAMOS EN YUCATÁN

Hoy día en el área de Oncología Pediátrica del Hospital O’ Horán hay 60 casos de chicos con cáncer por año. La institución, con unidad completa desde hace siete años, atiende a pacientitos de todo Yucatán, Quintana Roo y Belice, principalmente. En todas las instituciones médicas del estado se reportan aproximadamente 150 casos de cáncer infantil por año, según explicó el médico oncólogo Francisco Pantoja Guillén.

Las instituciones presentes hoy en la previa al Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil cuentan con sitio web y páginas de Facebook para que colabores en lo que quieras y puedas, así siguen funcionando. Brindan albergue, medicamentos, ropas, pasajes de transporte, alimentos y contención tanto a los chicos enfermos como a sus familias.

UNA MADRE CON LA CABEZA LIMPIA

Tener a un hijo enfermo es, sin duda, una de las situaciones más difíciles para un padre. Templanza, paciencia, amor y contención son claves para que haga sentir seguro a su hijo enfermo. Sin embargo, como papá o mamá, también ellos necesitan contención para atravesar este difícil momento.

Sumario Yucatán platicó con Rita, mamá de Harold, de tres años. En febrero de 2017 le detectaron un tumor maligno en un ojo y comenzó un ciclo de quimioterapia que terminó ese mismo año, en noviembre. Sin embargo, Harold tuvo una recaída y regreso al tratamiento hasta noviembre de 2018, hace apenas unos meses.

Rita y Harold.

Harold padece, según su ficha médica, cáncer de anticuerpos, que no es tan agresivo porque no hace metástasis. Sin embargo puede diseminarse en otro lugar del cuerpo a través de tumores malignos. Ahora están pendientes de que, en menos de un año, no tenga una recaída.

Sumario Yucatán platicó con la mamá, una mujer fuerte, segura y de voz suave de 28 años. Rita es mamá también de una nena de nueve.

La templanza que tiene esta mujer es admirable y lo único que espera es que su hijo pueda llevar una vida normal. “Fue complicado, recientemente había fallecido una tía con cáncer. Estamos conscientes de eso, de la genética que hay en la familia. Sin emargo nos tranquilizamos cuando nos dijeron que es un cáncer no tan agresivo, eso fue un alivio… Sabemos que es tardado y complicado el tratamiento, pero tenemos esperanza y fe en los médicos, el hospital y las instituciones que nos apoyan”, explica.

Rita quiere con todo su corazón que su hijo tenga una niñez normal. “Que conozca el mar, que vaya a la escuela por el tiempo que sea necesario y si hay que volver al tratamiento, pues a  darle… Lo tratamos de forma normal y queremos que así sea su vida”, relata.

Lo más difícil hasta ahora fueron los tratamientos de quimioterapia. “Como era chiquito no podía explicarlos el dolor que sentía hasta que nos dijeron que era la gastritis que provoca la quimio. Sufrió también náuseas, calenturas, no quería comer y estaba muy decaído”, cuenta.

A pesar del hermetismo que maneja el Hospital O’ Horán respecto a terapias alternativas, Rita y su esposo llevaron a Harold a “Fundabien” (Fundación para el Bienestar Natural, AC), un sitio en el municipio de Baca donde, de manera gratuita, dan terapias elecgtromagnéticas.

“No le curan el cáncer pero sí lo ayudan a cuidar su sistema inmunológico para que esté fuerte y pueda sobrellevar mejor el tratamiento. Lo imporante es que él esté bien porque es el que se lleva la peor parte. Nosotros tenemos que estar fuertes para que nuestro hijo salga adelante de esta prueba”, concluye.- Cecilia García Olivieri.

Para tener en cuenta.