Ojo con los días nublados, el calor golpea como siempre

Las temperaturas extremas que trajo la canícula no se irán a ningún lado hasta septiembre, así que si ves que el cielo está nublado y llueve casi todas las tardes, no te fíes… El famoso “golpe de calor” está a la orden del día y si no lo evitamos, nos puede llevar a un hospital e incluso nos puede matar

Pensamos, erróneamente, que el clima cambió. Porque el cielo está nublado y llueve a diario, confundimos las cosas y creemos que no nos puede dar un golpe de calor, pero la canícula está presente y todavía falta un buen para que se vaya.

Y salimos en el peor horario a la calle porque otra no nos queda y cuando decimos “El peor horario”, nos referimos a la exposición de 12 a 4 pm, cuando el clima está más inhóspito. Y si piensas que arreglas todo con una botellita de agua, una gorra o una sombrilla, el médico David Canché Durán, maestro en Salud Pública, te dirá que estás equivocad@.

“Estar hidratado es importante pero también no exponerse a los rayos solares en los horarios claves. En el cuerpo tenemos un termostato interno que cuando percibe que la temperatura no es normal y tampoco tiene forma de refrigerar el cuerpo con la sudoración, se desequilibra y ahí comienzan los problemas”, explica el especialista.

Y cuando habla de “problemas”, el doctor Canché Durán se refiere a que el cuerpo no tiene manera de controlar la situación y se produce “hipertermia”, que es el aumento de la temperatura corporal por causas no infecciosas y que puede llegar hasta los 41grados, cuando lo normal son los 36 o 37 grados. “No es precisamente fiebre, la cual se produce por causas infecciosas”, aclara el médico.

“El termostato interno en problemas desnaturaliza las proteínas y comienza a afectar el cerebro a nivel neuronal y sanguíneo y puede existir una coagulación intravascular diseminada, que es cuando –literalmente- los glóbulos rojos explotan y se descomponen y puede haber un sangrado a todos los niveles”, remarca.

Por eso urge que antes de llegar a esta situación, la persona que sufra un golpe de calor, asista a un hospital para que pueda estar en un ambiente más refrigerado, con compresas de agua fresca y se le aplique suero salino porque urge que la temperatura baje.

“La gente erróneamente piensa que porque no hay sol, las altas temperaturas no le afectan y con sólo estar hidratado consideran que es suficiente. Pero aunque esté nublado, el sol está igual –hay resolana- por eso hay que checar la humedad antes de salir, el índice de rayos UV que vamos a recibir y si la situación es peligrosa, se recomienda no salir a la calle en esas horas. Como humanos no estamos adaptados como los reptiles, por ejemplo, a estar expuestos a estas temperaturas, por eso es fundamental cuidarse”, detalla.

PARA TENER EN CUENTA

Le preguntamos al doctor Canché Durán cómo nos damos cuenta que estamos a punto de sufrir un golpe de calor y nos detalla:

“Sientes la boca reseca, te duele cuando tragas, dejas de orinar o no vas con tanta frecuencia, dejas de sudar –el sudor es nuestro ventilador natural-, la piel se vuelve menos elástica, sientes los ojos secos y se ven más hundidos de la habitual”, relata.

El maestro en Salud Pública también nos cuenta que la población más frágil ante un golpe de calor es la compuesta por bebés, niños, personas de la tercera edad y aquellos que trabajan en el campo o todo el tiempo en la calle.

“Hidratarse es muy importante pero también protegerse del sol, aunque no esté. Las medidas para evitar un golpe de calor son fundamentales, ya que en condiciones extremas puede llevar a la muerte”, concluye.- Cecilia García Olivieri.