La venta libre del tramadol preocupa pero no ocupa

Es un medicamento derivado del opio que sólo debe venderse bajo prescripción médica por sus contraindicaciones y porque causa adicción. Sin embargo en México es de venta libre. Yucatán no es la excepción y un maestro en Salud Pública nos platica sobre el peligro de consumirlo

Como si compraras una aspirina, el tramadol –medicamento derivado del opio- es de venta libre en México a pesar de que la regulación de la Ley General de Salud sólo permite su venta con prescripción médica por el riesgo que implica su consumo sin supervisión.

Y cuando hablamos de riesgo, hablamos de una posible muerte. El tramadol es un tipo de analgésico fuerte y de tipo opiode recetado a pacientes que sufren dolores crónicos y cáncer, ya que actúa directamente sobre el sistema nervioso. Es por eso que, a nivel internacional, hay una preocupación de que los pacientes accedan a esta medicina sin prescripción médica y aunque México se sumó hace dos años al convenio de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito con el objetivo de garantizar el acceso a este medicamento sólo con receta, la venta sigue sin restricción alguna.

Los riesgos de tomar tramadol sin supervisión médica son muchos. Como actúa sobre el sistema nervioso central, provoca determinados efectos en el organismo además de que, quienes lo consumen, pueden volverse adictos a él.

¿Y en Yucatán como andamos con el consumo de tramadol? Para ello platicamos con el médico cirujano y maestro en Salud Pública David Canché Durán, quien nos cuenta que, como los demás estados de la República, aquí también esta medicina a base de opiáceos se vende de forma libre.

“Viene combinado con paracetamol, pero el efecto es el mismo. Se vende en todas las farmacias y hasta como genérico. El precio oscila entre los 70 y los 300 pesos y se puede comprar sin prescripción médica”, explica el maestro en Salud Pública.

También nos detalla que este medicamento es un opiáceo con ciertas contraindicaciones por sus efectos sobre el sistema nervioso central.

“Se receta para dolores crónicos como artritis reumatoide, migrañas y hasta para pacientes que padecen cáncer. Provoca somñoliencia, bajo ritmo cardíaco, hace que la respiración se vuelva más lenta y puede causar un coma y hasta la muerte. Además es adictivo y no se debe tomar más de cinco o siete días”, detalla.

Para el doctor Canché Durán es fundamental que la Secretaría de Salud regule de forma inmediata esta medicación.

“La gente lo toma hasta por un dolor de muela. Es increíble que los antibióticos necesiten prescripción médica y un derivado del opio no, nadie lo prohíbe. La gente no tiene conciencia sobre el peligro que representa. Algunas personas hasta los trituran y no saben las consecuencias fatales que esto representa ya que liberan el tramadol y la acción es mucho más rápida en el organismo sin la cubierta que protege el consumo gradual”, remarca.

Para Canché Durán el primer paso que debería dar la Secretaría de Salud es advertir a la población sobre el consumo de esta medicina y hacer que no sea de venta libre, sino sólo con prescripción médica.

“En los últimos años el tramadol se receta más que antes en Yucatán y esto hace que la gente siga consumiéndolo después sin pedirle receta a su médico. Esto es mucho peor”, advirtió.

También indicó que en casos de personas que sufren crisis convulsivas, alcoholismo, obstrucción intestinal o menores de 18 años está directamente contraindicado.- CGO.

Tanto al imagen de portada como esta, fueron tomadas en farmacias de Mérida, Yucatán.