“Hagan lo que hagan, que sea con dedicación y esfuerzo siempre”

María de los Ángeles Gómez es de esas personas con las que uno empatiza inmediatamente y platicar con ella tiene un plus: transmite energía y muchas ganas de hacer cosas con el corazón. Ella nos representa en la próxima Paralimpiada Nacional. Conózcanla, les dará gusto:

Tiene los labios pintados de un rojo oscuro, casi bordeaux. Abre la boca para hablar y se le escapan muchas sonrisas, no lo puede evitar… Lleva el uniforme deportivo con el escudo de Yucatán y en los pies se dejan ver unos tenis blanquísimos, con ojitos de unicornio en la punta y un cuernito dorado que asoma debajo de las agujetas, prolijamente atadas. La suela de los tenis están flamantes.

Y es que María de los Ángeles Gómez Tamayo no camina, nunca lo hizo. O sí,  hace varios años con aparatos, pero después de muchas operaciones y miles de horas de dolor, prefiere “La silla” (así le dice ella a la silla de ruedas) para moverse por la vida. Y miren que sí se mueve…

Hoy María (así le gusta que le digan a esta chica bella y platicadora de 16 años) forma parte del equipo de 47 atletas yucatecos que participarán en la Paralimpíada Nacional que se realizará del 13 al 25 próximos. Vino junto con sus compañeros de distintas disciplinas (boccia, paratletismo, paranatación, tenis de mesa y powerlifting), a la ceremonia de entrega del estandarte que nos representará en Colima, donde se realizará el evento nacional. Los chavos y chavas que participarán en la competencia pertenecen a distintos municipios yucatecos y asociaciones deportivas de sillas sobre ruedas, parálisis cerebral, sordos, ciegos y débiles visuales y deportistas especiales.

María corre y muy rápido. Diríamos que casi vuela bajito. Desde que estaba en la panza de su mamá, ya padecía mielomeningocele, una enfermedad que no sólo no le permite caminar, sino que le trae otras dolencias. Sin embargo, esta chica no tiene límites.

Con mamá y papás “muy abiertos” –así los define-, María practica deportes desde los tres años y lo que más le gusta en el mundo es bailar. Usa todo el torso, los brazos, la cabeza y las manos para moverse y hace juegos con la silla para hacer los pasos y lo disfruta como loca.

El año pasado la convocaron a la Paralimpíada Nacional para representar a Yucatán en paratletismo y regresó con tres medallas de oro. Este año va por más.

“Corro en 100 200 y 400 metros. Con la silla te manejas así: Si le das a la derecha, se va hacia la izquierda y si le das a la izquierda, se queda recta para seguir. Para correr vas como arrodillada sobre tus piernas, con tus pies hacia atrás. Necesitas una excelente condición de brazos, hombros y espalda para correr”, detalla con esmero.

Le preguntamos quiénes fueron sus competidores más fuertes el año pasado y nos cuenta que la selección mejor preparada fue la de CDMX. “Espero este año competir con las mejores porque me falta tener a alguien que me impulse a dar más y me exija el doble de lo que hago para no estancarme”, dice con seriedad.

María cursa ahora el segundo año de preparatoria y cuando termine, quiere estudiar Psicología en Educación Especial. “Algunas veces la gente no entiende lo que te pasa y por eso no te apoya o te critica. Por eso quiero estudiar esta carrera para ayudar a los demás y que la gente comprenda las discapacidades”, señala.

¿Qué mensaje le darías a quienes te leen ahorita?, le preguntamos y contesta, sin medias tintas: “Que hagan lo que hagan, lo logren con dedicación y esfuerzo siempre. Lo que haces de corazón es lo que realmente vale la pena”, concluye.- Cecilia García Olivieri.