Confesiones del mejor cebador de mate del planeta

Columna Sábado Sudaca

Por @laflacadelamor

Cuando despierto hoy, una mexicana amiga me avisa por Facebook que es el Día Nacional del Mate (en Argentina, claro). Mi amiga se llama Verónica y probó mate conmigo aquí en Mérida, le gusta y eso me hace muy feliz.

Navegando en las redes sociales, me encuentro con un mensaje de mi mejor amigo argentino Hernán (alias “Decu”), que saluda a mi hermana Sole en este día como la “Peor Cebadora de mate”. Yo recuerdo de ella unos mates riquísimos así que inmediatamente nos trenzamos en cientos de mensajes de whatsapp, en los que nos “mateamos” la vida, sin infusión de por medio. Estos son los placeres de compartir que siempre te da el mate y algunas veces las redes sociales…

Y es que Decu es el mejor cebador de mate que conozco en el planeta. Para los que nunca leyeron una columna de @laflacadelamor sobre el mate, les cuento que es una bebida tipo té, de hojitas verdes que se cultivan en la Mesopotamia argentina (en las provincias de Misiones y Corrientes) y que se hacen infusión. Se toma mayormente con agua caliente (en el norte lo prefieren con agua fría y le dicen “Tereré”), se sirve en un recipiente de madera, calabaza, losa o metal y se toma con un popote de metal.

El mate tiene un montón de propiedades para la salud a saber: Es un poderoso antioxidante que ayuda a aumentar las defensas y a reducir el envejecimiento celular, tiene vitamina B, potasio, magnesio y xantinas  y estimulan el sistema nervioso central, entre otras.

Además es ideal para compartir con amigos, familiares, vecinos, parejas e hijos. Invita a la plática, a la reflexión y a mimarse un poco. Un mate rico no se le niega a nadie, sépanlo. Y por cierto, si quieren comprar mate y yerba en Mérida, los venden en Liverpool y Chedraui.

Pero volvamos al Decu, el gran cebador de mate mercedino, el mejor de todos. A él lo conozco desde niño y desde la adolescencia me cebó los mates más ricos del mundo: siempre con el agua a punto, prolijos, entre dulces y amargos y con un toque de limón.

Hernán nunca cebó un mate impresentable, jamás se le pasó el agua ni se le “lavó” la yerba. Es importante destacar que Decu tuvo a la mejor maestra de todas: su mamá Tuti, excelsa cebadora.

El tema es que el whatsapp con el Decu se puso rico y le pregunté porqué caratulaba a mi hermana Sole como la peor cebadora de mate, porque no recuerdo que fuera así para mí (¡Al contrario!) y ahorita mismo añoro tomar unos mates con ellas de una forma sideral.

A continuación voy a hacer algo que no hice nunca: Les voy a regalar la plática que tuvimos por whatsapp con Decu hoy a la mañana, prácticamente sin edición, para que vean cómo es platicar con el mejor cebador de mate del universo. Arranca él, ahí vamos:

Decu: Tu hermana Sole está a destiempo con el agua. Los arranca muy caliente y le agrega agua fría, pasan a flotar los palitos y no se acomoda más. El agua se debe calentar siempre en mínimo.

Ceci: Si no calentás el agua en pava eléctrica (cafetera eléctrica) y lo hacés con una pava convencional sobre la hornalla de la estufa ¿Cuándo te das cuenta que el agua está a punto para sacarla del fuego?

 Decu: Cuando levanto la tapita de la pava y veo el vapor que sale. No tengo una explicación científica, es a ojo.

Ceci: ¿Siempre les pones limón al mate?

Decu: Casi siempre. En casa seguro, en el negocio no tanto (Decu tiene una tienda de abarrotes)

Ceci: Hablemos de cómo ponés el agua en el mate ¿Sos ortodoxo para esto?

Decu: Hago un tobogán (resbaladilla) con la yerba y pongo el agua donde hay menos yerba, siempre en el mismo lugar.

Ceci: ¿Azúcar nunca?

Decu: Yo le pongo media cucharada cada cuatro mates, pero es cuestión de gustos.

Ceci: ¿Cuál es el mate que más disfrutás? ¿El de qué hora del día y por qué?

Decu: Me gusta el de las 8 pm, solo en el negocio. Es como que empiezo a dar por terminado el día a esa hora. Después llego a casa y lo termino cocinando. También disfruto el mate de los domingos, temprano en el jardín.

Ceci: El mate ¿Solo o acompañado?

Decu: Cuando tomo mate solo, reflexiono. La compañía con otra persona es hermosa, compartir el momento… Acá al negocio viene mucha gente a tomar mate.

Ceci: Contame uno de los primeros mates que recuerdes en tu vida.

Decu: No tengo recuerdos de chico de tomar mate. En la secundaria estaba medio enamorado de una compañera e iba a la casa y tenía la excusa de tomar con ella mate.

Ceci: ¿Por qué creés que los mates de Tuti (la mamá de Decu) eran los mejores del mundo?

Decu: Yo creo que le gustaba y por eso se dedicaba.

Decu: ¿Aprendiste de ella? ¿Cebás como ella?

Decu: Cebo bien para ver si puedo enganchar alguna mina (mujer, novia), jaja.

Decu, el mate y su perro Pocho 😀