Así el fútbol mexicano…

Columna: Butaca Alta
Por Roberto Acevedo Acosta

En las últimos días se han dado una serie de eventos que pintan de pies a cabeza cómo se las “gastan” en el fútbol mexicano.

Empezamos con la llegada de un nuevo equipo a la Liga Mx. Tras un par de torneos exitosos en la liga de ascenso -coronándose campeón- el Atlético San Luis hace su arribo al máximo circuito del fútbol mexicano; sin ningún “pero” en lo que se refiere a lo deportivo.

Sin embargo su llegada ha puesto en el ojo del huracán el reglamento vigente que obliga a darle cupo al recién ascendido y al mismo tiempo le cobra un dinero al descendido: los Tiburones Rojos de Veracruz, para que no pierda la categoría.

En ningún otro campeonato del mundo existe algo parecido a esto; que a todas luces es antideportivo: lo que no ganaste en la cancha, lo puedes comprar sacando la chequera. Como es el caso de Veracruz, que mediante el pago de seis millones de dólares, podrá conservar su lugar en la Liga Mx.

No es un secreto que la gente de la Federación Mexicana y de la Liga Mx no quieren a Fidel Kuri, dueño del Tiburón, por lo que no descarten que de último minuto la gente de pantalón largo se saque un as de la manga y finalmente el equipo del puerto descienda.

Por lo pronto la Liga Mx se expandió a 19 equipos, lo que indica que para un torneo de 18 fechas un equipo tendría que descansar en cada jornada.

Por otra parte, la llegada del San Luis puede representar algo inédito en la historia del fútbol mexicano ya que este equipo es filial del Atlético de Madrid, lo que en el papel indica que la experiencia del equipo español en diferentes aspectos puedes sumar en calidad y darle otro enfoque al campeonato azteca o por lo menos enseñar cómo se hacen las cosas en España.

De entrada se esperan cosas buenas con la llegada del Atlético San Luis. Vamos a ver qué pasa.

Esta semana tomó fuerza el rumor de que Grupo Salinas, dueños de Atlas, Morelia y TV Azteca buscaría llegar a un acuerdo para asociarse con el equipo Santos de Torreón para que juntos administren al Atlas. Se imaginan los intereses creados que habría alrededor del equipo tapatío y de sus socios. De nueva cuenta en ningún fútbol del mundo se dan casos como lo que se está cocinando que, dicho sea de paso, tratos de esta naturaleza deberían estar prohibidos tanto en el reglamento como moralmente por el bien del fútbol mexicano.

Ya en una ocasión Yon de Luisa, presidente de la Federación Mexicana de Fútbol, justificó la multipropiedad al señalar que la falta de inversionistas en el fútbol es la principal razón para “tolerar” que un mismo dueño tenga otros equipos dentro de la misma liga. Por eso nadie hace gran escándalo cuando se dan noticias como el posible acuerdo entre Morelia, Atlas y Santos.

Y luego dicen que los equipos mexicanos son el gigante de la zona y mientras eso pasa la FIFA y sus estatutos “bien gracias”.

Y de último está el caso de Tomas Boy, quien a cuatro fechas de terminar el torneo es contratado por las Chivas del Guadalajara para entrenar al equipo con el objetivo de ganar partidos, sumar puntos y con ello cambiar la imagen de la institución de cara al próximo torneo, donde se corre el riesgo del descenso.

El saldo de Boy es negativo con tres partidos perdidos y uno ganado donde las Chivas le quitaron el invicto al León, primer lugar del torneo.

Muchos dicen que con un récord así no le alcanza a Tomas para tener continuidad en el cargo y más si la idea no es reforzar al equipo de manera sustancial de cara al próximo torneo, pero el “estilo” mexicano se hace presente, otra vez, cuando con solo una victoria, de cuatro posibles, al parecer es un argumento sólido para los directivos del chiverío y con ello otorgarle el voto de confianza al entrenador para seguir en el cargo.

Lo dicho solo en México pasan cosas así, que no ocurren en otros lugares y aún hay gente que se atreve a decir que la Liga Mx es de clase mundial. No digo que todo está mal, hay muchas cosas positivas pero siempre las malas destacan sobre las buenas.